Estáis ante un pequeño rincón que trata de ser literario, aunque a día de hoy sea difícil trazar la línea entre la basura y la literatura, es vuestro el deber de juzgar
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viernes, 9 de diciembre de 2011

Mundo de hoy

El día que apareció el volcán amaneció como cualquier otro, la mañana sorprendió a jóvenes retozando o disfrutando de los últimos retazos de las drogas que habían consumido durante la noche. Sorprendió llegando tarde al trabajo a los desafortunados que formaban parte de la mayoría trabajadora de Argenta. Y no llamó la atención de aquellos que para su fortuna aún dormían, para los que disfrutaban del placer ignorante que es el sueño.
Un hombre llegó a su puesto de trabajo e ignoraba lo que ocurría en la ciudad, todo el mundo estaba agitado, en la oficina nadie comprendía el por qué de su rostro tranquilo, un volcán había aparecido al fin y al cabo. No tenían en cuenta que la noche anterior había mantenido relaciones sexuales por primera vez en un año, y no podía pensar en otra cosa, al ritmo de la música más feliz que encontró se dirigió al trabajo e ignoró al mundo.
La mujer que se había acostado con él volvía a casa avergonzada tras haber bebido demasiado la noche anterior, y horrorizada descubrió que no solo se había acostado con un hombre al que despreciaba, sino que además un volcán había hecho su aparición en el parque de los Castros, nadie sabía lo que ocurría.
Apenas la noticia llegó a oídos de uno de los miembros del Inquisidor de Argenta, los dientes de los principales mandatarios del diario se pusieron tan largos que también los de los ortodoncistas lo hicieron, y a la catástrofe volcánica se sumó entonces una de proporciones antológicas, los encargados de arreglarles los dientes a los mandamases del principal diario de Argenta no pudieron hacerlo debido a que antes debían arreglar los suyos, y por una cuestión de avaricia la noticia no pudo ser publicada a tiempo.

lunes, 22 de agosto de 2011

Desconocidos

Las lecciones que aprendieron entre el barro ya no son nada, son desconocidos, amantes, y se observan con calma entre las brumas de la ciudad de las sombras, un Santiago crepuscular que acoge las miradas furtivas de los que quieren rozarse y no pueden.

Ella camina agarrada del brazo de su hombre, del ser violento y posesivo al que en un error motivado por sabe Dios qué se unió. El tacto de su mano es áspero, la presa que ejerce sobre su cutis, fuerte, y ella quiere escapar pero no puede.

Esa es la coyuntura, y el semáforo no se pone en verde, al otro lado está ese desconocido que la mira a los ojos, y que parece leer más allá de la razón, que la mira con pesar, y con desprecio al que la envuelve en su jaula. Es una mirada que la transporta a un lugar indefinido, pero más agradable que las calles que envuelve el Sol descendiendo sobre Galicia.

Comienza a caminar ese chico, con la vista puesta en sus ojos, antes de que la luz verde se encienda, un coche casi lo atropella, pero él ni se fija, solo sigue caminando, y cuando el que la acompaña hace caso a la señal luminosa y ella también comienza a andar, intenta pasar todo lo cerca que puede al brazo de su desconocido amante, del confesor que con un guiño hace brillar el crepúsculo.

Se rozan, como si todo fuese un accidente, y nota ella como tiembla el brazo que la acaricia por solo un instante, es el temblor de los que podrían haberse hecho felices, pero solo tuvieron unos segundos para recordarse hast que, tal vez, el destino o la diosa Fortuna haga que se encuentren de nuevo, tal vez sin la esclavitud que conformismo, convención, tienden sobre los que las respetan.

Cuando mira atrás, él ya cruzó una esquina, pero sabe que a través de los muros, la está observando, pensando en ella hasta que el tiempo o el azar conviertan eseencuentro vacío en polvo o vida.

sábado, 4 de junio de 2011

Avellanas en la noche

El sabor trufado del helado es una bendición en los labios de Carmen, es como si la luna se estuviese derritiendo con el roce de su lengua, aunque pensándolo bien, la luna no sabría a chocolate, la luna es algo mucho más complejo que el chocolate, sería como una condensación que parte del ácido y el dulce al mismo tiempo, el tacto de una ostra en contacto con el amarillo sabor de los frutos tropicales. Naranja como si se bebiese un zumo de agrios paladares, pero no, la luna no debiera ser agria, debería saber como la avellana, el helado de avellana, que enmascara entre otras virtudes la elegancia de la reina Lamia, más belleza que Venus y, si, el frescor que ni Neptuno podróia hacer surgir de sus dominios. Y Carmen ya no recuerda de qué sabor era su helado, tiene el paladar hecho un lío nocturno.
Para solucionar su problema
se decide a cambiar su forma de pensar
y piensa en versos sin rima, no está del todo segura de si es sueño o realidad lo que la rodea
ya que las formas se alargan
y acortan a voluntad, y lo que antes
era un helado de chocolate, ahoradespués de salir volando,
parece una luna en la Tierra.

miércoles, 13 de abril de 2011

Las dudas del enfermo

Cuando se stienta frente al papel no se plantea nada, simplemente escribe, se deja llevar por la ebriedad de la tinta, la máquina de escribir es un amigo fiel en tiempos de guerra. Los pensamientos que le torturan desde hace ya varios meses no abandonan su cabeza, y sigue sumido en esa espiral de autoignorancia.

Durante más de dos meses no es capaz de escribir de algo que no sean cuerpos desnudos, no es capaz de escribir algo sin el exotismo de un seno asiático o de una mirada india, y en cambio es incapaz, totalmente incapaz, de pensar en sexo, de introducir el sexo entre los cuerpos desnudos, todo son metáforas de una vida que no entiende y que tal vez el mundo le corrompió.

Cuando sale a la calle y se encamina al supermercado para reunirse con Jorge, no es más que un día y nada que hacer, pero al llegar sufre, le rodean personas que no entiende, sobre las que querría escribir y no puede, es extraño, piensa. En ese mismo momento comienzan a fluir las palabras, y se va forjando la historia.

"El bebé gatea entre los restos de una mansión abandonada, los restos vitorianos están en llamas, y el niño gatea directamente hacia el fuego, los restos de su vida delante de él, entre las chispas, y el baile ígneo, alcanza a vislumbrar la figura demoníaca del que prendiese fuego a la casa, y asustado, casi con un interés morboso, si es que eso fuese posible en un niño, gatea hacia él, hacia el hombre, o lo que sea, que entre el fuego ríe mientras ve desaparecer el legado de los Arminster."

Y así, se dice, es como se abandonan los cuerpos desnudos, con algo mucho más retorcido.

jueves, 31 de marzo de 2011

Cosmos

Casi puede respirar su esencia, es una parte del aire, exhalando magnetismo por cada uno de sus poros, esos ojos oscuros que le miran como si se tratase del único. La melena que se mece con el movimiento de su dueña, un guiño más, y el olor de su colonia, el olor de su piel.

Cada vez que la mira es más suya, y con la confianza que da la desnudez, le acaricia el abdomen, es un tacto lúcido, un tacto también luminoso. Se mueve encima de él, la luz y las brasas de la chimenea al fondo de la habitación, la ropa tirada quién sabe cómo y dónde, pero lo único importante es que son uno, y ella es aparte.

No piensa en sus formas, no piensa en las aureolas que roza con un espasmo de placer, solo piensa en su mirada, en cada momento fija en él, en cada momento que pasa un poco más perdida en el infinito del puro goce.

Las estrellas se abren entre el crepitar de la chimenea, de los ojos de ELLA comienza a salir luz, iris y pupilas perdidos, los ojos en blanco y un cosmos alternativo que nace de su rostro, de su cuerpo desnudo, un mundo diferente, en el que lo terrenal no importa, y el deja de estar tumbado, se sienta y la abraza sin salir.

Están unidos en el Universo, y ni siquiera sabe su nombre, qué superficial estupidez, ahora es cuando le gustaría no haber contratado los servicios de esa mujer tan atractiva.

martes, 29 de marzo de 2011

Noche

¿Cómo sobrevivir con un mínimo de elegancia a la tortura del insomnio? Para Fran no es una pregunta fácil de responder, lleva ya horas entre el abatimiento y las ansias de ocupar esas horas no tan muertas en algo útil. Pero internet no le dice nada, las mismas mentiras, los mismo inventos, las mismas personas diciendo lo mismo que el día anterior y el anterior.

Prueba con algo de música pero la cabeza sigue doliéndole y sabe que no será capaz de dormir, no con la facilidad que l gustaría, siente que la cabeza le palpita, tal vez tenga un reloj de bolsillo incrustado en el córtex, eso, al menos, sería una explicación y conseguiría que dejase de darle vueltas al maldito tic-tac que no le deja dormir. El tiempo es traicionero.

sábado, 22 de enero de 2011

Clase de canto

La guía de augurios vocales les comunica que no lo están haciendo bien, son un coro cutre, les dice, un coro que nunca alcanzará la armonía, y no le importa, porque, según sus palabras, tienen alma y sentimiento, y dejarían en pañales a los mismísimos miembros de la sinfónica de Ginebra.

lunes, 17 de enero de 2011

Vidas

El cadáver le observa con los ojos vidriosos, cubiertos ya por la membrana de muerte que a todos nos llega, era solo una vida, pero arrebatarla es un placer como no conoce otro el sabio ermitaño. Viviendo como vive, aislado del mundo, no conoce otra cosa que el conocimiento, para él la vida humana no es trascendental, es solo un obsequio que les es dado a aquellos que están preparados para desaprovecharlo. Es por eso que las vidas no son para ese loco ermitaño que una concha en la arena dorada de las playas de su tierra natal.

jueves, 6 de enero de 2011

El gemelo malvado

Los tenderos apuraban sus últimos minutos de trabajo mientras cada ama de casa conducía a sus hijos a casa. No era momento de estar en la calle, no lo era en absoluto. Conocían perfectamente la rutina, la noche de Reyes en la pérfida versión de los van Merstein, esos hermanos del diablo que a todos atemorizaban salvajemente. Gemelos de cuerpo y de mente. Los dos eran la versión malvada, y unidos se convirtieron en el azote de una pequeña aldeita muniquesa.